lunes, 20 de mayo de 2013

desarrollo

El hilo conductor que enlaza estos trastornos alimentarios está íntimamente relacionado con la profunda insatisfacción que las personas sienten por su cuerpo, al creer que la única forma de mejorarlo es perder peso (lo cual contribuye a iniciar dietas restrictivas, que aparezcan atracones, vómitos o la utilización de laxantes).

En la actualidad existe una cultura donde el ideal de belleza es un cuerpo delgado. Sólo hay que ver a las modelos de pasarela (cada vez más escuálidas), o la publicidad que continuamente bombardea con imágenes de mujeres altas, sin un gramo extra de grasa.

De acuerdo con los especialistas, es fácil de comprender que tres de cada cuatro mujeres están insatisfechas con su cuerpo, principalmente con las caderas, muslos, abdomen y, sobre todo, con el peso en general.

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